¿Por qué el ajedrez?

¿CUALES SON LOS BENEFICIOS DEL AJEDREZ?

En la actualidad, el ajedrez está muy difundido en nuestro país y existe una gran simpatía hacia este deporte-juego-ciencia. Es de los pocos que se puede practicar con escaso material (tablero y piezas). O quizá menos que eso, ya que actualmente dispone de la posibilidad adicional de jugar a través de Internet…

Pero realmente…, ¿por qué es interesante su aprendizaje? Todos hemos oído decir que ayuda a pensar, que es un “juego para inteligentes”, que hay que calcular, tomar muchas decisiones … ¿qué hay de cierto en ello? ¿Hay estudios? Pues sí; luego dejaremos algunos enlaces.

toma decisiones

Un ejemplo de selección de las posibles jugadas lógicas (8 en este caso, algo poco habitual), con el fin de investigarlas de forma ordenada.

Dejemos, pues, que sea Yacov Estrin (1923-1987), quien fuera un excelente maestro y pedagogo soviético (en la antigua Unión Soviética – URSS – se fomentó de manera espectacular el ajedrez), quien nos responda a esta pregunta:

“El ajedrez no es un mero juego. Influye poderosamente en la formación del carácter y la personalidad del hombre, le enseña a razonar, le inculca un sentido lógico a sus acciones y lo hace responsable de ellas.” Yacov Estrin

Sin duda, todos los que enseñamos el ajedrez perseguimos a la vez que enseñar divertir, pero no podemos menoscabar algunas de las principales virtudes que desarrolla el ajedrez.

** Para obtener información detallada sobre las investigaciones educativas del ajedrez, el desarrollo de las habilidades cognitivas y demás temas relacionados es recomendable visitar la web Ajedrez Escolar*:

* actualmente en proceso de cambio de servidor

web ajedrez escolar_iberajedrez

Las investigaciones sobre la práctica del ajedrez de forma regular y las posibles mejoras en el ámbito educativo parecen probar* que el ajedrez puede ayudar a desarrollar habilidades como el cálculo y – lo que a muchos les parece sorprendente – la comprensión lectora.

* Si bien la gran mayoría de estudios tienen algún hándicap en su metodología (ya sea en la aleatoriedad de grupos, en la asignación de variables independientes, etc) y que siempre va a ser complicado asignar qué se debe al ajedrez y qué a otros factores (motivación, efecto placebo…) hay motivos para pensar en positivo. Para más información, véase la página Ajedrez escolar.

Advertencia (!): en niños, el ajedrez competitivo “a tope” (jugar muchos torneos con serias aspiraciones) tiene poco o nada que ver con el ajedrez educativo que se cita arriba. El ajedrez de torneo puede ser psicológicamente duro para niños de cortas edades (mucho para menores de 8 años) que tengan importantes aspiraciones. Ten en cuenta que no podrán dirigir los pensamientos y emociones que le surgirán en las partidas (puedes pensar en la película Intensa-mente, de Pixar). Realmente, ¡ni tú ni yo podríamos hacerlo como adultos! Esto hace necesaria una importante preparación psicológica. Por favor, si tu hijo entra en este grupo habla con su monitor, busca información, pide libros… y tu hijo te lo agradecerá.

¿Quieres ver el resumen de algunos de esos estudios? He aquí un resumen clásico de estudios sobre el ajedrez (descargable).

Además, algunas mejoras cuantificables (basadas en las experiencias personales de muchos años, no cuantificadas realmente a través de estudios) – según la edad y otros factores – podrían ser éstas:

Característica Descripción

La atención y la observación

Esta es una parte importantísima en el ajedrez. Inicialmente el jugador debe centrar su atención observando todo el tablero, para así obtener todos los datos relevantes para su proceso de pensamiento.Con el tiempo, cuando se automatiza esta visión, el jugador es capaz de descubrir detalles mucho menos superficiales.

La fantasía y la creatividad

Sin duda, la gran belleza del ajedrez radica en el gran número de posibilidades que existen y, sobre todo, en las jugadas que son inesperadas y parecen “saltarse las reglas”.Muchas veces, para poder dar con la jugada ganadora – o una línea espectacular -, es necesario utilizar grandes dosis de creatividad y hacer gala de una fantasía fuera de lo común.

Capacidades lógicas y deductivas

En el ajedrez, la lógica es una parte esencial y muchas veces el proceso de selección de la siguiente jugada, o la formación de un plan, depende únicamente de los pequeños detalles que se relacionan entre sí.

Cálculo y “memoria de corto plazo”

La forma en que los jugadores de ajedrez son capaces de “pensar” está basada en gran parte en la “memoria de trabajo” (la que perdura poco tiempo) y la representación mental, puesto que “calculan” varias jugadas antes de que ocurran.No es un cálculo matemático como tal, sino más bien lógico – utilizando el “sentido común” -. “Yo hago esto por esto” o “mi contrario ha hecho esto para…”, son dos ejemplos que buscan la idea de la jugada.

Memoria de largo plazo, mediante recuerdos y relaciones

Recordar algo ya sabido, bien sea porque nos pasó antes o porque se trate conocimientos o patrones que hemos adquirido, puede ayudarnos a cambiar el rumbo de los acontecimientos a nuestro favor, sabiendo qué problemas puede haber en el camino.

Concentración y atención

Un aspecto fundamental, que suele aumentar con la práctica y la paciencia… aunque no siempre.Puede variar – a veces de forma muy amplia – según las características de la persona y su edad, el ambiente en que se mueve, sus hábitos, su relación con la actividad que realiza (me gusta más o menos), las situaciones no rutinarias, etc.Lo que está claro es que se puede incrementar cuando se espera una “recompensa” de algún tipo, sea material (dinero, comida) o no (ganar un torneo, ganas de mejorar, de realizar algo novedoso -crear -, etc.)

Método de toma de decisiones

En ajedrez el proceso de toma de decisiones es a veces complejo (cuando hay varias posibilidades al alcance), debiendo sopesar multitud de factores que intervienen ahora o más tarde; unas veces de manera independiente, otras interrelacionándose entre sí.

Intuición

Esta “facultad” parece desarrollarse en gran medida en el ajedrez, a modo de “sexto sentido”, y estaría muy ligada con el proceso lógico-deductivo. Puede sernos de gran utilidad para descubrir ideas y planes ocultos a simple vista.

Interacción social

No por ser la última es menos importante. Todo lo contrario: el ajedrez es un excelente vehículo de transmisión de conocimientos, pero sobre todo de convivencia, trabajo en grupo, intercambio de opiniones y mezcla de culturas – incluso a través del mundo, vía Internet -, bajo un “lenguaje” común: un tablero y unas piezas.

Aquí se comentan algunas de esas “habilidades” que pueden ejercitarse con el ajedrez, junto con algunos ejemplos.

Recordemos que, en general, no sólo se enseñan los movimientos de las piezas y algunas nociones básicas, sino que se se llevan a cabo diversos juegos, historias y ejercicios relacionados. Pueden verse ejemplos en la página Ajedrez Escolar, citada anteriormente.

Estos incluyen herramientas (siempre adaptadas a la edad del niño) que incorporan formas de desarrollo de: 

–  Pensamiento “lógico” y deductivo.

Con esto se quiere decir algo similar a emplear “el sentido común”. Si tenemos 16 piezas de salida, ¿no sería mejor jugar con todas, formando un equipo, que sacar sólo la dama para capturar peones? La pregunta sencilla que debe hacer un niño para aplicarlo es ¿por qué…?, ¿para qué?, etc.En el pensamiento deductivo se buscan las “pistas” para ver qué he pasado, por ejemplo, como hacía Sherlock Holmes. Ejemplo sencillo: si tengo este alfil aquí, ¿de dónde ha podido venir? 

–  Métodos de visualización espacial.

Según la edad del niño, apreciar el tablero completo con las piezas, por ejemplo. 

–  Cálculo básico (numérico o no).

Numérico: Si un peón vale 1 punto, ¿cuántos peones vale un alfil (3 puntos)?No numérico: “hago esto para comer esta torre” o “mi rival ha movido el peón ahí, ¿qué me amenaza?”.

 –  Relación y comparación de objetos.

Piezas de ajedrez, por ejemplo, o comprender que una torre (5 puntos) es la misma cantidad que los dedos de una mano.

 –  Imaginación.

Imaginar dónde puede estar una pieza, por ejemplo; algo parecido – pero no igual – se realiza “sin querer” al pensar la jugada siguiente, ya que pensamos dónde va a moverse, pero sin verla en esa posición con los ojos.

 –  Creatividad.

Por ejemplo, “crear” una posición con unos requisitos determinados: ¿dónde poner un peón para que amenace estas dos piezas contrarias a la vez? En una partida está muy relacionado con el pensamiento positivo (abajo), los “patrones” (abajo), etc.

 –  “Memoria de trabajo” (técnicamente se llama así) y de corto plazo.

El niño mueve dos jugadas y debe volver a la posición inicial, por ejemplo.

 –  Establecimiento de patrones que puedan ser recordados más adelante (memoria medio-largo plazo).

Esto se consigue con la práctica, la atención e interés del niño y la repetición divertida de ejemplos similares, entre otros.

Un niño que ve que una torre (mueve recto) entra por una columna donde no hay ninguna pieza, amenazando al rey contrario (jaque), puede guardar – según su edad y la repetición de ejemplos similares – ese patrón en su memoria para recordarlo después (no está claro aún de qué forma, pero parece que muchas veces viene “camuflado” como “intuición”).

 –  Comunicación social.

En juegos de equipo, por ejemplo, o jugando una simple partida.

 –  Pensamiento positivo (con variaciones dependientes de la edad).

Puede parecer algo sin importancia, pero lo cierto es que la tiene, y mucha. Si hemos cometido un error, aún estamos a tiempo de pensar algo como “bueno, esto ya ha pasado, qué se le va a hacer; pero en mi posición aún me quedan estas ventajas … mientras que el contrario tiene estos problemas…”. Y también algo como “de los errores se aprende”.

Esto ayuda a seguir en la partida con ganas de “dar guerra”, algo muy importante cuando el otro ha ganado material (porque se confía). No es necesario recordar lo que ha ocurrido en algunas finales de la Liga de Campeones europea de fútbol, por ejemplo…

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